Jugar Loteria


Las estadísticas como sistema para la lotería

Algunas personas han adoptado un sistema para jugar a la lotería que consiste en analizar las estadísticas de los resultados de una cierta cantidad de meses, previos al sorteo en que van a jugar. Se fijan cuáles son los números que más han salido, y cuáles son los que menos han salido, y luego deciden a cuáles de ellos jugar.

Desafortunadamente, este sistema no se corresponde con la ley de los grandes números que todos conocemos que dice, resumiendo, que todos los números saldrán la misma cantidad de veces, en una cantidad suficiente de intentos.

Los números de lotería son sorteados al azar por un sistema automático. Teniendo en cuenta que las bolillas han sido mezcladas cuidadosamente, no hay ninguna probabilidad de determinar que una bola que no ha salido durante un tiempo, tampoco saldrá ahora. O viceversa, para el caso de los números calientes.

Sin embargo, existe la posibilidad de que el sistema de selección tenga alguna falla, como ocurrió durante la Guerra de Vietnam, en que los soldados que debían partir a la guerra se seleccionaban por fecha de nacimiento. En 1970 se descubrió que, por una falla del sistema de selección, los soldados nacidos en el mes de diciembre tenían más probabilidades de salir sorteados.

Aunque todas las combinaciones de números tienen la misma probabilidad de salir, hay un criterio lógico que podemos usar para la selección de los números. Por ejemplo, elegir aquellas combinaciones que improbablemente elijan otras personas. De ese modo, si ganamos, no tendremos que compartir el premio.

Debemos evitar patrones como números pares o consecutivos (2-4-6-8-10 -12 o 21-23-25-27-29-31); también evitaremos secuencias de números primos (2-3-5-7-11-13), o la secuencia de Fibonacci (1-2-3-5-8-13), harto publicitada en los últimos tiempos.

Lo mejor es elegir los números de la lotería realmente en forma aleatoria. Puede ser nuestro número de teléfono, o papeles sacados de una caja, o el número de serie de un electrodoméstico, o las fechas de cumpleaños de nuestros familiares. Cualquier secuencia que no tenga que ver con series matemáticas, que son las más utilizadas por los jugadores de lotería.



Números calientes y fríos

Muchos jugadores de lotería se preguntan si es posible usar alguna estrategia al jugar lotería, o si los resultados son completamente al azar. ¿Es lo mismo dejar que una máquina elija nuestros números al azar, que aplicar un sistema matemático a la elección de los números?

La realidad es que las probabilidades de ganar la lotería son siempre muy bajas. En loterías como la estadounidense Mega Millions, las probabilidades son de 1 en 175.711.536, por ejemplo. Y posiblemente sea lo mismo dejar que una máquina elija por nosotros, que elegir los números según algún sistema.

Sin embargo, es posible que algunos números tengan más probabilidades que otros de salir. Uno de los sistemas de lotería más antiguos es el de los números calientes y fríos. Según este método, los números calientes son los que han salido en los últimos sorteos, y los números fríos son los que no han salido recientemente. Para saber cuáles son los números calientes y fríos basta con visitar la página oficial de la lotería que queremos jugar y revisar los resultados de los últimos sorteos. Podemos hacer un muestreo de los últimos 12 meses, y elegir a partir de esa verificación.

L a duda que se nos puede generar con este sistema de lotería es cuáles elegir para jugar, si los más calientes o los más fríos. Porque podría suceder que, si elegimos los que más han salido, entren en una racha de “desaparición”, y si elegimos los que no han salido, sigan sin salir…

Si no sabemos por cuál decidirnos, quizás el azar nos pueda ayudar: elegir con los ojos cerrados o tirar una moneda… de ese modo estaremos combinando azar y método. Y nadie podrá decir que no lo hemos intentado por todos los medios posibles.



¿Por qué jugamos lotería?
diciembre 9, 2010, 1:48 pm
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Muchas personas sueñan con ganar la lotería, aunque no siempre se acuerdan de jugar. Hay jugadores habituales y están aquellos otros que sólo juegan cuando los premios acumulados son realmente millonarios. Después de todo, las probabilidades sabemos que son siempre escasas, pero todo puede suceder.

Además, hay algo que es real: aún siendo uno de los juegos con menor probabilidad de acierto, hay momentos que son mejores que otros para jugar a la lotería. Cuando en varias loterías hay grandes premios acumulados, la mayoría de los jugadores se inclinará por la ue tiene el premio más alto, lo que reduce nuestras probabilidades. Es el momento de jugar en la, teniendo un gran premio, no es tan alto como otras.

Por otro lado, el placer de muchos jugadores de lotería reside en la esperanza: cuando hay botes multimillonarios en danza, soñamos con todo lo que podríamos hacer si ganamos (aunque, en lo más profundo de nuestro ser, sabemos que no ganaremos): comprar una gran casa, donar parte del dinero a la caridad, ayudar a familiares o amigos que lo necesiten, viajar, comprar cosas que necesitemos o, simplemente, nos gusten… la lista puede ser larguísima, y será diferente para cada uno.

Lo que es igual, en todos los casos, es que la lotería nos ayuda a mantener vivos nuestros sueños.



Un sistema para la lotería

De todas las formas de juego de azar que hay, la lotería carga con el peso de ser la que menos probabilidades nos ofrece de ganar. Mucho menor que en cualquiera de los juegos de casino, por ejemplo. La razón por la cual la gente sigue jugando a la lotería es que, en caso de ganar, el premio es realmente enorme.

A pesar de la extremadamente baja probabilidad de ganar, hay muchos sistemas que dicen garantizar el éxito, algunos absolutamente sin sentido, otros basados en cálculos pseudo – científicos. Ninguno de ellos sirve para revertir la ventaja cierta de la casa.

Sin embargo, a veces la lotería puede transformarse en una buena apuesta. La razón es sencilla: cuando nadie acierta durante semanas, el premio pasa al sorteo de la semana siguiente, y así cada semana hasta que alguien gana. El premio es tan grande que aún si jugáramos un billete con cada una de las combinaciones posibles (con la gigantesca inversión que esto representa), ganaríamos mucho dinero.

Esto es lo que sucedió en 1992 en la lotería australiana, cuando un grupo de 2500 personas jugó casi todas las combinaciones posibles y ganó un premio de 27 millones de dólares de la lotería de Virginia. Lograron jugar sólo alrededor de 5 millones de los 7 millones posibles de combinaciones, por falta de tiempo para la compra de billetes.

Como repetir esto es prácticamente imposible, deberemos conformarnos con elegir cuidadosamente los números a jugar. Ciertas combinaciones como 1, 2, 3, 4, 5, 6 deben evitarse, ya que 1 de 1000 apostadores elige estos números. Eso significa que, si llegamos a ganar, compartiremos el premio con miles de personas (más de 20.000). Una estrategia para elegir números es hacerlo al azar, pero incluyendo 4 por encima de 30 y dos por debajo.

Analizar las estadísticas y ver qué números salen con más frecuencia es otra opción. Luego decidiremos, según nuestro gusto personal, si jugar los que salen más o los que salen menos. O comprar billetes con ambas opciones.

Y también podemos jugar en grupo, y que cada persona elija distintos números, para luego hacer combinaciones con todos ellos. Cualquier método es bueno si vence al azar.



Numerología y lotería
agosto 13, 2010, 11:41 pm
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Todos conocemos las estadísticas acerca de las probabilidades de ganar a la lotería. Más de una vez hemos escuchado la frase “Hay más probabilidades de ser golpeado por un rayo que de ganar la lotería”. Sin embargo, seguimos jugando a la lotería. Por gusto, o porque, como dice el refrán, la esperanza es lo último que se pierde, o porque es una pequeña inversión para comprar una gran ilusión.

Hay muchos métodos o sistemas para elegir los números de la lotería: fechas de cumpleaños, números de teléfonos, impares, pares, primos, etc…Llega un momento en que las alternativas se agotan, y entonces podemos recurrir a la numerología.

La numerología estudia el significado de los números. Aunque el origen de esta práctica es incierto, era practicada muchos miles de años antes de Cristo por distintas culturas. El psiquiatra Carl Jung dedicó numerosos estudios al tema de los números y su valor simbólico ara los hombres. Nosotros también podemos usar la numerología, en forma sencilla, para elegir los números que jugaremos en la lotería. Y lo único que debemos hacer es basarnos en números que son importantes en nuestra vida. Uno de ellos es la fecha de nuestro cumpleaños.

La fecha de cumpleaños se divide, numerológicamente hablando, en dos tipos: primario y secundario. El número primario es, simplemente, el día en que nacimos. Si nacimos el 8 de marzo de 1960, el número primario es 8; si nacimos el 25 de marzo, el número primario es 7 (2 + 5), ya que siempre reducimos al mínimo valor posible. Este es el número que mayor influencia tiene en nuestra vida, según la numerología.

El número secundario se obtiene sumando los dígitos del mes y año de nacimiento. Si la fecha es 25 de marzo de 1960, sería 3 (marzo) + 7 (1+9+6+0=16=7) =10 = 1 (1+0). El número secundario es 1.

De este modo, podemos recurrir a la numerología con las fechas de nacimiento de nuestros seres queridos, y obtendremos nuevos números para jugar a la lotería. Y, según la numerología, no cualquier número, sino nuestros números de la suerte.

Probar es gratis, así que, ¿por qué no intentarlo la próxima vez que vayamos a comprar un billete de lotería?



Cómo jugar a la lotería

De todos los juegos de azar, la lotería es, sin duda, el que menos probabilidades de acierto tiene. La razón por la que la gente sigue jugando a un juego que tiene tan pocas expectativas favorables es porque nadie se preocupa por las probabilidades cuando el premio es muy bueno. Muchas estrategias, métodos y teorías han aparecido alrededor del tema de la lotería, pero la mayoría son simples supersticiones o métodos pseudo-científicos y ninguno sirve para revertir las verdaderas probabilidades.

De todos modos, en algunas circunstancias, la lotería puede resultar una buena apuesta. La razón es sencilla: cuando nadie acierta, el bote pasa a sumarse al de la semana siguiente, y así hast que alguien finalmente gana. En esos casos, el bote es tan grande que es conveniente incluso si jugáramos un boleto por cada combinación posible.

Eso es exactamente lo que sucedió en Australia en 1992, cuando un grupo de 2500 personas se unió en la llamada “International Lottery Fund of Australia” y lograron jugar 5 millones de los 7 millones de combinaciones posibles. Y ganaron un bote de 27 millones de dólares. Claro que, cuando comenzamos a calcular los impuestos que debemos pagar deja de parecer tan rentable. Y ni hablar si hay que compartir el bote entre varios ganadores.

¿Cómo conviene jugar a la lotería? En primer lugar, sólo conviene jugar cuando el premio supera con creces a lo que hay que invertir para ganar. En segundo lugar, hay que elegir los números que no son habitualmente elegidos por la mayoría de la gente. Combinaciones como 1-2-3-4-5-6 son elegidas por 1 de cada 1.000 apostadores. Tampoco conviene elegir al azar. Lo mejor es elegir, por ejemplo, cuatro números por encima de 30 y dos por debajo. También resulta bueno analizar las estadísticas y ver cómo se han formado las combinaciones ya salidas. Hay números que salen más y números que salen menos, por ejemplo.

Si podemos armar un grupo de gente para jugar en conjunto, mucho mejor: cubriremos más probabilidades y, si no acertamos, estaremos más cerca de lograrlo cada jugada, si vamos refinando nuestras combinaciones elegidas.



Manual del jugador de lotería

Perdido en una feria del libro de Granada apareció en una ocasión un folleto del año 1943, cuyo mismo título ya no tiene desperdicio: “Manual del jugador de lotería. Máximas y consejos para no perder. Con indicación de algunos métodos de juego, de casi seguro resarcimiento”.

En el folleto, de apenas 30 hojas, 16 están dedicadas a la historia de la lotería en España, desde el año 1763. También incluye tablas con los resultados de la lotería desde 1868 hasta 1942, y muy especialmente hace hincapié en los sorteos de Navidad.

No se detiene allí el autor, sino que además ofrece un resumen estadístico obtenido de los resultados enumerados. Según sus conclusiones, la mayor cantidad de ganadores había sido de la ciudad de Madrid; que hay (había, hasta esa fecha) 3 millares que resultaban más repetidos que el resto: 9.001 al 10.000(5 veces); del 6.000 al 7.000 (4 veces) y del 24.001 al 25.000 (4 veces); y que el 5 era la terminación más repetida.

Una vez terminadas las estadísticas, pasa a los métodos de juego para no perder. Afirma que su método es seguro porque se basa en el cálculo de probabilidades, y siendo un sistema matemático, sus resultados son indiscutibles. Explica que siendo la lógica matemática la base de su sistema, cuando se elige un número se debe seguir jugando a ese número hasta que salga, porque será inevitable que lo haga.

De todos modos, finaliza aclarando que su sistema no garantiza que el jugador va a ganar, sino que no va a perder, lo cual, dice, “ya es bastante”. Con esa conclusión y la palabra “casi” del título del libro, deja cubiertas las posibilidades de falla.

Por supuesto, al analizar el método que propone, se encuentran las falacias habituales de este tipo de razonamientos, lo que nos lleva a concluir que, seguramente, el autor nunca lo probó él mismo. Y que vivía de vender su método, y no del juego, claro.




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